
Sí, a lo mejor es un título algo sensacionalista pero es lo primero que me pasa por la cabeza cuando pienso en el sistema demasiado piramidal de algunas organizaciones no gubernamentales o fundaciones sin ánimo de lucro.
Que toda organización tiene que tener un cierto orden para cumplir sus objetivos, no lo discute nadie; pero de ahí a que la pirámide organizativa sea casi tan férrea como una empresa líder en ventas en el mundo, creo que es exagerado. Me refiero a fundaciones que tienen encargados para todo: director/a, subdirector/a, coodinadores/as en una plantilla de diez personas. El porcentaje es abismal en “cargos”, que no son reales porque no se corresponde con el sueldo, en una pequeña organización.
Como ejemplo, sirva el siguiente: hace unos meses, en una nueva fundación en la que empecé a trabajar vino un señor para hablar con la directora. El hombre me observaba desde la distancia. Yo no me presenté porque no era yo el que vino de visita, así que se presentó él. Me dijo su nombre y apellido pero no quién era. Podría haber sido el marido de cualquiera de las mujeres de ahí. Me hizo algunas preguntas que esquivé cual perro viejo que soy. Al poco, vino mi compañera-coordinadora-chica para todo y me dijo, con cara entre sorprendida y alarmada: “Este hombre es el presidente de la Junta“. Me respuesta fue un simple: “¡Ah!; cuando lo que realmente quería decir era: “¿Pero qué coño es esto de una junta, de una directora, de un subdirector, de coordinadoras de zona, de encargados de tal cosa, de veteranos con derecho a beneficios por la cara en una organización de un equipo base de diez personas?” Esto es lo que significaba mi “¡Ah!” dicho en clave para no ganarme enemigos gratuitamente en época de crisis.
Si es que uno, cuando se hace mayor, es un perro viejo pero cada vez protesto más para adentro; pero no concibo una asociación-fundación-ong como una organización piramidal, como si fuera una multinacional. Pienso que pierde todo su sentido, su esencia y su diferenciación. Y que conste en acta, Sr. Consejero Delegado, que no quiero una anarquía en un equipo de trabajo, pero sí un poco más de igualdad, menos “encargados” y más gente de campo.
“Más gente de campo” Ahí le has dado Miguel! yo llevo un par de año en una Asociación del tipo que describes que coincide también en el tema de cargos y carguitos, caps, coordinadores para todo (en teoría claro, en la práctica no sé todavía para qué) etc, etc….y estoy hasta las naricillas…Para mí que han perdido el norte entre tanta escalada hacia la cima de la piramide.
Paso de escaladas, lo bueno de nuestra profesión se vive en las trincheras…o en el campo, no importa como queramos llamarlo.
Saludos
Por: Abril el 1 Julio 2009
a las 16:38